
Tengo ganas de tener un perro, si un perro kiltro, en lo posible negro, que se llame choco, negro, algo así, por las cosas de la vida nunca he tenido un perro legal, así, con collar y todo, si no más bien simpatizantes caninos que se acercan a mi, quienes con una palmadita en el lomo , se han convertido en mis mejores amigos, he tenido el placer de conocer bastante como ellos, el primero vivía en el campo, se llamaba choco, su personalidad era de aventurero, siempre salía al cerro a buscar las ovejas con el cuidador de ahí, Jorge Pérez, yo me acuerdo de el hasta el día de hoy, creo que solo tenia 8 años, algo por ahí y el salía aventurar a la deriva conmigo, bastante mala suerte corrió ese perro, vivió bastantes años, pero trágicamente un día fue envenenado, de esta forma me entere llegando al campo de mi abuelo y solté un llanto que solo se vive cuando existe cierta complicidad con el can. Choco tenia aspecto de lobito, era café oscuro, y tenia una melena, atrás de la cabeza que se le solían enredar pinchos del lugar, era lindo..de esta forma perdí a un amigo, desde hay conocí bastantes kiltros, pero ninguno que quisiera yo establecer mayor amistad, pasaron los años y mas menos cuando había terminado el colegio y comenzaba la universidad, conocí a otro perro, e un principio el merodeaba el pasaje donde vivo, siempre me acompañaba a mi casa del trayecto de la entrada de la puerta de la calle, hasta mi casa y se devolvía, con el pasar de los días descubrí que la vecina que vive al final del pasaje lo llamaba negro, era un perro negro obviamente, pero no entero, tenia una barba blanca, que mostraba en parte su vejez, era un perro con rulos en el lomo, y pelo liso en los costados, no tan grande mediando y algo flaco, no era un perro feo, pero parecía con bastantes años, después de un tiempo en que “negro” merodeaba el pasaje, la vecina al parecer lo adopto, le daba comida, y hasta incluso lo comenzó a entrar a su casa, y entonces me daba cierta tranquilidad que el perrito tuviese casa, su forma de ser, era de cuidador, ladraba a toda la gente que no conocía y al cartero para que no entrase, de esta forma vi en ese momento un pasaje tranquilo, al cual solo entraban gente que al perro le deba confianza, por alguna razón este, no simpatizaba con hombres desconocidos, todo hombre que este no conociera, se tiraba a intentar de morder alguna parte a preferencia extremidades inferiores, pasado bastante tiempo, la vecina trajo a otro perro a su casa, era un perro más fino y pequeño, con lo cual después de un par de semanas, negro quedo nuevamente en la calle, claro en el pasaje, así llego el invierno y negro pasaba tiritando en la calle, entonces salía en la noche le dejaba una sopa, un poco de comida, luego adopto el lugar de pernoctar, fuera de mi casa, ahí se quedaba todo el día, salía a dar vuelta , pero siempre volvía, en la noche lo entraba a mi casa, para que cuidara y así se mantenía, algunas veces cuando estudiaba y estaba sola también lo hacia pasar, de esa forma teníamos una amistad, se notaba que era viejo, porque algunas veces se ponía mañoso y no aceptaba exceso de cariño, un dia después de estar ya bastante dias en casa, no siendo mi perro legal, si no como un invitado, una vecina reclamo que el perro lo entraran, de esta forma mi papa enojado, haciendo patente que el perro no era suyo, un día, en yo no estaba, salio y lo metió arriba del auto y se lo llevo lejos, desde ahí nunca más supe de negro, prosiguiendo mi vida in ningún perro, ya que en mi casa tampoco son bien aceptados, me fui conformando con conocer perros ajenos, hace unos meses atrás, tipo agosto creo, conocí un perro que se llamaba ñoño, era un perro cachorro, pero grande, café oscuro, pelo liso, al parecer el perro llego solo a la casa de su dueño, o lo trajeron del cerro, algo así era la historia y por alguna razón lo adoptaron, me daba risa este perro, era bastante torpe, pero cariñosísimo, cada vez que uno iba, se te tiraba encima, te dejaba cochino todo, luego comenzó a ser amarrado, quebró algunas cosas de trabajo, y ahí pasaba ñoño, en su casa, y todo sucio con sus misma caca, sin embargo era tierno, le gustaba correr, siempre supe que era un inmaduro, que le gustaba correr atrás de una pelota de trapo, y alrededor del pequeño pasillo que rodeaba la puerta, desde adentro de la casa era divertido mirar, al sombra de cuando se echaba y se apoya como peso muerto en la puerta, sin según el nadie lo notaba, un día llegue de noche y al parecer pase muy inadvertida, sin que el me sintiera, cuando me vio, casi me comió, lo que me hizo pensar que era bastante ñoño, pero que cuando le hablaba comenzaba mover la cola, este perro lo quise por su forma infantil de ser, y por sobre todo no ser muy pescado dentro de esa casa, ya que llevaba el record de morder chalecos, toallas, frenos de auto, romper vidrios, lo ultimo que supe de el es que quizás iba a ser extraditado nuevamente al cerro, y me dio algo de pena, no he sabido nada de el, no tuve el agrado de despedirme, y a veces por alguna razón lo extraño, como también a veces inútilmente extraño a su amo……
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