Busque en mi bolsillo la tarjeta , a esas alturas había ensayado varias veces como abrir aquella puerta,la palanca era sencilla, encajas desde el borde de la puerta y luego empujas hacia arriba ejerciendo presión,nadie noto mi presencia esta vez, ni los perros que solían ladrarme ni aquella vecina que se asomaba por la pequeña ventanilla que se encuentra alado de tu casa,mire mi alrededor, todo estaba en lugar, la sillas inmóviles, y aquella mesa de vidrio como siempre cubierta de polvo, avisándome que la casa estaba desocupada, tal como la planie,la sangre me apretaba las arterias, y sentía que esa noche, seria la que por fin terminaria con aquel miedo e inseguridades que me turbaban la mente y el cuerpo, una vez más me sentaba en aquel sillón que estuve tantas veces, ahora en una forma diferente, procure no alterar el entorno los guantes, mi pelo y el vestigio de mi persona.
Se notaba distinto el entorno, la fecha de fiestas patrias, me gustabán y facilitaban mis intenciones, la gente anda ebria en las calles, y todos son más vulnerables de alguna medida, cuando se encuentran en extaciados y llevan más de una juerga encima, la música y los olores difuman mi presencia en este lugar,aunque pasara alguien fuera de la casa, me haría imperceptible a entre los ruidos de la calle, recorrí el pasillo lentamente, mire las mismas fotos de siempre, en algunas tú,por el mismo pasillo me dirigí al final, recorrí las pesas, asegurándome de todas las aristas que pudiesen interferir, a estas alturas tú debes venir en camino, pero tengo tiempo, tu rutina es muy predecible, después de un rato te aburres, y te vas a dormir,con algo de trago, pero, tú nunca pierdes la compostura, prefieres descansar, pasas y seguramente compraras un agua mineral, en la estación de servicio de la avenida que intersecta tu casa. El tiempo se acorta, me dirijo a tú cuarto, los zapatos en un costado, la ropa, agrupada en una silla, todo como tú persona calculadora, me agacho y soy cuidadosa, para entrar en el pequeño espacio que divide tu cama del suelo, y espero solo 15 min, y estás de vuelta, como lo estime, siento como abres la puerta, vas a al cocina, tus pasos son arrítmicos, sacas un vaso, sirves el liquido y entras en tu alcoba, todo como siempre debes pensar, sacas tu teléfono y intentas llamar a alguien, al parecer no te contesta, se te escapa un garabato,te ofuscas, luego como si lo esperaras, recibes un mensaje, y decides llamar de vuelta,haces alución a lo bien que se veía la noche anterior y le pides que no te llame, que tú lo harás en su lugar,te despides de un beso, y le dices cuanto darías por su presencia en este momento, te recuestas apagas la luz de la repisa y quieres soñar, quizás en todo tú vida, en bellos momentos, planes, proyectos, en cerveza, en primavera...
Un disparo que solo yo noto se siente, salgo de abajo de tú cama donde me hayaba escondida, la profusa sangre ahonda el lugar.
Me retiro ... al caminar saco mi celular y ahí.. como siempre tus llamadas perdidas.